Thursday, December 07, 2006

cocina afrodisica


Arrolladitos Agridulces:

Una de las posibilidades más poéticas que ofrece la cocina es la de combinar ingredientes usuales para obtener un resultado único y original:
Ingredientes:
6 higos frescos
fetas de jamón crudo
un puñado de nueces
½ taza de crema de leche
1 pizca de azúcar
1 pizca de canela
Algunas hojas de lechuga para decorar.
Preparación:Pele los higos bien y píselos con un tenedor.Agrégueles la crema de leche, el azúcar y la canela. Pele las nueces y páselas por agua hirviendo para quitarles luego la pielcita marrón.Pique las nueces y agréguelas a la crema de higos. Unte cada feta de jamón con esta mezcla y enróllela sobre sí misma. Después nos cuenta.

Vermicelli con hongos y anchoas:

Un justo equilibrio de ingredientes intensos y estimulantes, para quienes desean desplegar en la mesa las secretas artes de la seducción.
Ingredientes:
200 gr. De Vermicelli
150 gr. De Champiñones frescos
3 anchoas saladas
diente de ajo
100 ml. De aceite de Oliva
1 cucharadita de perejil picado
Pan rallado, sal y pimienta.
Preparación:Lave bien los hongos uno por uno y córtelos en fetas. Cocínelos en una sartén con un poco de aceite, un poquito de agua y una pizca de sal.Cuando estén blanditos y hayan largado el jugo, procéselos junto con las anchoas, que son los dos culpables.Pele el diente de ajo, córtelo por la mitad y quítele el centro verde. Dórelo en una sartén con un poco de aceite. Luego tire el ajo sin remordimientos. Agregue la pasta de hongos y anchoas al aceite perfumado por el ajo, mezcle y mantenga caliente.Mientras tanto, habrá cocinado los vermicelli en agua salada.Retírelos al dente, como corresponde, y agrégueles la salsa. Espolvoréelos con el perejil picado y una pizca de sal.Aparte, dore el pan rallado en aceite. Ponga los fideos en una fuente para horno, cúbralos con el pan rallado frito y hornéelos durante cinco minutos. Antes de servir, ate los comensales a la silla, para que refrenen su pasión amorosa hasta el fin de la cena.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Hechizo de escalopes al roquefort:

Nadie ignora las propiedades afrodisíacas del roquefort. En este plato, su sabor fuerte aromático se une al encanto del brandy para exaltar el gusto de la carne.
Ingredientes:
4 Milanesas de Ternera
80 gr. De queso Roquefordt
20 gr. De manteca
Harina
cucharadas de aceite de Oliva
1 vasito de Brandy
Zanahoria y Perejil,( acompañar)
Sal y Pimienta
Tiempo de preparación: 20 minutos.
Preparación:Pase las milanesas por la harina, como quien toma sol vuelta y vuelta. Luego sacúdeles de encima la harina sobrante. Caliente en una sartén la manteca con el aceite, y dore los escalopes de ambos lados. Añada luego el Brandy y déjelo evaporar.Corte el queso en cubitos y agréguelo a la carne .Baje el fuego y cocine, con la sartén tapada, aproximadamente dos minutos, el tiempo necesario para que el queso se derrita.Quite la tapa a la sartén y dé vuelta los escalopes en la salsa, que ya debería estar espesa.Sirva los escalopes bien calientes, cubiertos con la salsa y rociados con perejil picadito. Acompañe con zanahoria rallada, hojitas de perejil y una caricia por debajo de la mesa.
Romance del pescado:

Un plato sencillo y sugestivo, para encontrar la poesía y el asombro en lo cotidiano, porque todos somos parte de la creación, todos reyes, todos poetas, todos músicos: basta con que nos abramos, con que descubramos lo que ya existe. Asi lo escribió Henry Miller, en sexus.
Ingredientes:
Un Besugo o Corvina de ½ Kg.
El jugo de un limón
½ Taza de vino blanco seco
3 cucharaditas de azúcar
1 tomate grande
1 diente de ajo
cucharadas de aceite
Hinojo, laurel, nuez moscada
Sal y pimienta.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Preparación:Aquí me pongo a cantar el romance del pescado, un besugo o una corvina lo que usted haya comprado, para que pueda ofrecerle a su querido invitado un plato rico y sensual que lo deje enamorado.No piense que este romance por ser en verso rimado va a descuidar los consejos de cocción y preparado: La cocina y la poesía, muchas veces se han juntado.Y ahora empieza la receta, ponga atención y cuidado:Antes de hacer otra cosa, láveme bien el pescado. Sumérjalo en una fuente en vino aromatizado con nuez moscada y pimienta, hinojo y laurel picado.Cuando al menos dos horitas en el vino haya pasado, es tiempo de que retire de este baño a su pescado.Use el jugo de un limón con el azúcar mezclado para rociar la corvina o el besugo marinado.Luego agarre un diente de ajo, obviamente ya pelado, y resfriéguelo con fuerza sobre el lomo del pescado.Corte el tomate en rodajas, y cubra de lado a lado una fuente para horno con el tomate cortado.Encima de este colchón ponga al pescado acostado que a esta altura del romance debe andar medio cansado.Rocíelo con aceite, para que quede dorado. Es hora de que lo hornee, siempre a fuego moderado, hasta que empiece ya a abrirse la piel del pescado.Sírvalo ya, bien caliente, por unas papas rodeado. Disfrútelo en compañía para eso lo ha preparado.
Pasta a la Boscaiola:

Un clásico italiano, como Casanova.
Ingredientes:
200 gr. De fideos cortos (mostacholes o macarrones)
½ chorizo
3 dientes de ajo
1 lata de arvejas, o mejor frescas.
1 berenjena
80 gr. De hongos frescos
3 cucharadas de aceite de oliva
20 gr. De manteca
5 cucharadas de pure de tomate
queso rallado, sal y pimienta.
Tiempo de preparación: 30 minutos.
Preparación:Lave la berenjena y córtela en rodajas. Cocínelas a fuego suave sobre la plancha, sin haberla calentado antes, de ambos lados, hasta que estén doradas. Entonces córtelas en pedacitos. Lave y corte los hongos.Mientras tanto, o después, como usted quiera, pele y pique el ajo y el chorizo. Sáltelos con un poco de pimienta de cayena en el aceite de oliva. Cuando el ajo se dore, agregue el puré de tomate y si lo estimare usted conveniente, un poquito de agua.Al tomate, el ajo y el chorizo, agregue ahora la berenjena y los hongos. Cocine a fuego lento con la sartén tapada.Cuando los hongos estén cocidos, apague el fuego y agregue la manteca.Condimente con esta exquisita salsa los fideos, que habrá cocinado en abundante agua salada y colado al dente. ¡ Buona fortuna!.
Información alimentos afrodisíacos:“Quien coma todos los días yemas de huevos en ayunas, hallará en este alimento un óptimo estimulante para el acto sexual. El mismo efecto se obtendrá comiendo tres días seguidos yemas de huevo mezcladas con cebolla triturada.Quien hierva espárragos, los fría en aceite o en grasa, luego vierta sobre ellos yemas de huevo con sal y los coma cada día, se volverá fuertísimo para el coito, encontrando en esta comida un estimulante a su deseo amoroso.Quien pele cebollas, las ponga en una cacerola con sal, hierbas y yemas de huevo, y fría todo en aceite, adquirirá un sorprendente e inestimable vigor sexual, si las come durante varios días seguidos. La leche de camella unida a la miel e ingerida regularmente desarrolla un vigor único para el acto sexual, logrando que el miembro viril esté pronto día y noche.Quien por varios días se nutra de huevos hervidos con mirra, canela y pimienta verá enormemente aumentado su vigor para el coito y el número de sus erecciones, hasta el punto de que creerá que su miembro no volverá nunca al reposo.Un hombre que desea hacer el amor durante toda la noche, y no ha tenido tiempo de prepararse, siguiendo algunas de las dietas presentadas antes porque el deseo le llegó de improviso, puede recurrir a la receta que ahora le diré: Tome una cantidad enorme de huevos, tantos como para poder comer hasta el exceso, y fríalos con grasa fresca y manteca luego sumérjalos en miel y mezcle bien todo. Debe comer hasta que no pueda más y su miembro no le dará reposo durante la noche”. Nefzawi, El jardín perfumado, siglo XVI.
Información recetarios afrodisíacos:Una rama lateral de los recetarios afrodisíacos la constituyen los métodos para fomentar o eludir el embarazo, que a menudo se extienden hasta los arrabales de la magia, la farmacología y la superstición. La mujer que desee ser fecundada no tiene más que frotar su órgano sexual con médula de joroba de camello, como proponía Nefzawi en el siglo XVI. “Y si es voluntad del altísimo, obtendrá el efecto deseado”.A decir verdad, pocos quieren que se cumpla esta voluntad del altísimo y muchos quieren más bien lo contrario. Una vieja irreverencia popular dice así:“Santa María, tú que has concebido sin pecar, déjanos pecar sin concebir”. Y si esta plegaria es antigua, la preocupación que la mueve lo es aún más. Expertos de todos los tiempos han prodigado recetas para quienes aspiran a evitar la procreación sin consumirse en las hogueras de la abstinencia.El papiro de Kahun, escrito en Egipto hacia el 1900 a. C. es el texto de medicina más antiguo que se conoce. En él se encuentra una fórmula anticonceptiva a base de goma de auyt (que hoy nadie sabe qué es) y estiércol de cocodrilo. Al parecer, la gente fina tenía asco de esa panacea, y así le iba, por no haberse cuidado, el faraón Ramses IIEngendró más de 170 hijos.Aristóteles, en el siglo IV a. C. recomendaba la aplicación de aceite de oliva mezclado con aceite de cedro, mientras que para Raban Yohanan, un médico judío del siglo III, lo mejor era un menjunje de goma alejandrina, alumbre líquido y azafrán. Los sabios judíos, además, autorizaban a unas pocas mujeres ( las que estaban dando el pecho, las embarazadas y las niñas) a emplear el atlético método de las prostitutas: ponerse a saltar como locas después del coito para expeler el líquido seminal.Se dice que los romanos inventaron el preservativo y que a tal fin utilizaban vejiga de cabra. Pero este hallazgo no debía ser muy eficaz, porque también en Roma abundaban las recetas.En el siglo I, Plinio invitaba a ingerir excrementos de paloma o de babosa, y generosamente sugería acompañarlos con vino o aceite para tragarlos mejor. Asimismo, tenía la desfachatez de prescribir que las mujeres debían refregarse sangre de Toro negro salvaje en las caderas, aplicarse caca de rata como linimento y colocar sangre y testículos de gallo debajo de la cama.Discórides, un médico griego contemporáneo de Plinio, aconsejaba cubrir de pimienta el cuello del útero y sostenía, como las curanderas, que la ruda es un buen enemigo del embarazo. Al respecto escribió:“Si las mujeres conocieran las virtudes de la ruda, irían a buscarla a la luna”.

Cócteles para antes y después de comer:
Acá entre nosotros, no le conviene tomar los dos cócteles el mismo día.Cuando se superan las dosis justas, el alcohol pierde sus virtudes estimulantes y perjudica notablemente la capacidad amatoria. Es como una mano, que sirve para acariciar , pero también para sacudir un directo al mentón.1 AntesIngredientes:1/3 de Curacao1/3 de Bitter1/3 de Vermut italianoCáscara de limónHielo picado.Agite y luego beba a sorbos pausados, como besos que se deleitan en el placer de la tardanza.2 Después:Ingredientes:1/3 De Cointreau1/3 de Brandy1/3 de Ron1 cucharadita de jugo de naranja.Mézclelo nomás, mientras piensa en los pasos que siguen...Datos eróticos:Las prostitutas en Babilonia eran consideradas sagradas. Su tarea consistía en mediar entre el creyente y la diosa Ishtar.La recaudación, desde luego, servía para tapar el déficit del presupuesto del templo.El sistema estaba muy bien organizado, y las prostitutas se dividían en tres categorías:Las haimtu, que eran laicas y lo hacían casi por caridad.Las qadishtu, que estaban consagradas y ya eran más profesionales.Las ishtaritu, que eran la crema de la prostitución sagrada y estaban al servicio exclusivo de la diosa.En el siglo V. A C. el historiador griego Heródoto quedó deslumbrado por la cantidad de prostitutas que moraban en los templos de la ciudad, y así describió el espectáculo en sus Historias ( I,199):Toda mujer que haya nacido en el lugar, debe ir al templo, al menos una vez en la vida, y sentarse allí para concederse a un desconocido. No le está permitido volver a casa hasta que un hombre le haya echado una moneda de plata para sobre su regazo y la haya llevado consigo para yacer con él.La mujer no tiene privilegio de elegir: debe ir con el primer hombre que le arroje el dinero. Después que ha estado con él, la mujer ha cumplido con su deber hacia la diosa y puede volver a la casa.Las mujeres altas y bonitas consiguen volver a casa pronto, mientras que para las feas suele pasar mucho tiempo antes de que logren llevar a cabo la tarea que la ley exige, para algunas, en efecto, pueden transcurrir hasta tres o cuatro años.Oda al Vino:El vino mueve la primavera,Crece como una planta la alegría.Caen muros, peñascos,Se cierran los abismos,Nace el canto.Oh tú, jarra de vino, en el desiertoCon la sabrosa que amo,Dijo el viejo poeta.Que el cántaro de vinoAl peso del amor sume su beso.Amor mío,De pronto tu cabeza es la curva colmada de la copa.Tu pecho es el racimo,La luz del alcohol tu cabellera,Las uvas tus pezones,Tu ombligo sello puro estampado en tu vientre de vasija,Y tu amor la cascada de vino inextinguibleLa claridad que cae en mis sentidos,El esplendor terrestre de la vida. Pablo Neruda.Una noche:Era pobre y sórdida la alcoba,Escondida encima de la equívoca taberna.Desde la ventana se veía el callejónSucio y estrecho.De abajo subían las voces de unos obrerosQue jugando a las cartas mataban el tiempo.Y allí, en una cama mísera y vulgar,Poseí el cuerpo del amor,Poseí los labios sensuales y sonrosados por el vino:Sonrosados de tanto vino que incluso ahora,Cuando escribo, después de tantos años,En mi casa solitaria, vuelvo a embriagarme. Constantin Cavafis.
Salsas que se las traen:
La intención es dar un gusto agridulce a carnes blancas o rojas.1 salsa de cítricos:Ingredientes:2 Naranjas½ limón1 cucharada de extracto de carne1 cucharada de mielazúcar.Preparación:Pele una de las naranjas, y quítele a la cáscara la parte blanca.Corte la cáscara en tiras finitas y cocínelas en agua hirviendo durante 5 minutos.Cuando esté blandita, quítela del fuego y escúrrala en un repasador limpio.Exprima las dos naranjas y el medio limón. Mezcle el jugo con el extracto de carne, la miel y la cascarita de naranja.Derrita un poco de azúcar, y eche el caramelo líquido en la mezcla anterior. Cocine la salsa a fuego lento hasta que espese, y vierta bien caliente sobre el plato elegido.Ya verá qué espectáculo.2 un poema de mayonesa:Ingredientes:2 yemas de huevo½ cucharada de mostaza½ cucharada de páprikael jugo de ½ limón2 cucharaditas de sal1 diente de ajoalbahaca, perejilaceite de girasol½ taza de azúcar impalpable.Preparación:Ponga el recipiente de la batidora las yemas, la pimienta, la sal, la mostaza, el ajo pelado y privado de su centro verde, la albahaca y el perejil.Bata estos ingredientes, agregando de a poquito el aceite y el jugo de limón hasta obtener una mezcla homogénea. Añada por último el azúcar impalpableEnsalada de fruta, que no termina de ser un postre:Ideal para acompañar comidas frías. Entre sus ingredientes se destaca el ginseng, que contiene abundantes minerales y vitaminas. Desde la antigüedad, los orientales empleaban el ginseng como remedio universal y lo llamaban " el elixir de la vida".Y, como si esto fuera poco, muchos lo consideran el mejor de los afrodisíacos.Ingredientes:1 pomelo½ manzana½ pera100 gr. De yogur natural½ taza de nueces peladasjugo de limónazúcar, sal2 cucharadas de Gin1 cucharadita de ginseng molido.Preparación:Pele la manzana, la pera y el pomelo, córtelos en cubitos. Mézclelos con las nueces y rocíelos con jugo de limón.Aparte, mezcle el yogur, el gin, un poquito de sal y un poquito de azúcar.Con la devoción que merecen las cosas sagradas, añada por último el ginseng.Revuelva bien y eche la mezcla sobre la fruta. Vuelva a revolver que no es tanto trabajo, y ponga en la heladera hasta el momento de servir. Después nos cuenta.Gualichos ancestrales:Las personas que aman sin esperanza no deben desesperar: los filtros amorosos están al alcance de cualquiera.En las páginas del Kamasutra, por ejemplo, se encuentra la receta de este gualicho infalible: " Si un hombre embadurna a una mujer con polvo de espinas de euforbio, mezclado con punarnava, excrementos de mono y raíces de langalika, ella no podrá amar a ningún otro".En caso de que no sea la temporada del euforbio, pueden recurrir, como en el campo, a la grasa de iguana macho mezclada con hierbabuena.También resulta muy accesible la sangre de centauro que, unida a la sangre de hidra, es empleada como filtro de amor por las divinidades de la mitología griega.Una última oportunidad la ofrece Oberon, el rey de las hadas del Sueño de una noche de verano de Shakespeare, quien se sirve de una poética flor, el pensamiento: " Su néctar, derramados en los párpados de un durmiente, hombre o mujer, lo hará enamorarse locamente de la primera criatura viva que vea al abrir los ojos". Es importante hallarse cerca de la persona amada en el momento del despertar, para que no ocurra una desgracia como la que maliciosamente prepara el Rey de las hadas:Oberon: cuando tenga este néctar, esperaré que Titania se duerma. Se lo vertiré en los ojos, y al primer ser que encuentre, ya sea león, oso, lobo, toro, o una mona inquieta, ella lo perseguirá con ansia de enamorada". ¡ qué malo Oberon!.Chocolate caliente al té:¿ Quién dijo que una cita romántica puede realizarse sólo de noche?.A veces es mejor un encuentro aparentemente inofensivo, para vencer las reservas y encontrar al otro con la guardia baja...Y en esos casos, el chocolate puede ser un aliado importante.Tenga en cuenta que parafraseando a Mario Benedetti, " Sólo hay una cosa más hermosa que hacer el amor en una noche fresca de verano, y es hacer el amor en una tarde calurosa de invierno".Ingredientes:100 gr. De chocolate de taza100 gr. De crema de leche¼ de leche1 cucharadita de té ya hecho, muy fuerte.Preparación:Ponga la leche y la crema en una cazuela y lleve la mezcla a ebullición lentamente.Mantenga revolviendo durante 3 minutos y quite del fuego.Parta el chocolate en trocitos, y añádalos a la leche hervida con la crema ( siempre fuera del fuego). Agréguele el té y bata todo hasta que la mezcla quede homogénea, si quiere puede usar la batidora, aunque es mejor hacerlo lentamente, disfrutando del aroma del chocolate e imaginando las delicias que vendrán.Sirva con churros, un clásico.Nostalgias de Amor, Codornices en sarcophage:Esta receta, bastante simplificada, procede de unas de las películas más " sabrosas" de la historia del cine: La fiesta de Babette, basada en un cuento de Karen Blixen y dirigida por el danés Gabriel Axel en 1987.Es historia de la memorable cena que Babette, una exiliada francesa, prepara a los miembros de una comunidad protestante nórdica.La inusitada fiesta gastronómica se convierte en un símbolo que celebra los valores de la amistad y el amor. Y los atónitos comensales poco a poco, se dejan llevar por la atmósfera de afecto que rodea la cena y acaban por evocar amores que podían haber sido y no fueron.Cuando la cena a concluido, el momento mágico se evapora y todo vuelve a la normalidad.Ingredientes: ( para 4 personas)4 codornices2 hígados de polloHongosTrufas ( si consigue)1 cebolla de verdeoperejil4 fetas de panceta ahumada1 un vaso de vino de madera1 vaso y medio de caldosal y pimienta.Para la salsa:1 vaso de caldo2 cucharaditas de extracto de carne1 cucharada de jugo de limón200 gr. De manteca2 cucharadas de perejil picado2 dientes de ajo1 cucharada de maicenasal y pimienta.Preparación:Limpie, lave y deshuese las codornices. Cocine la panceta cortada en pedacitos con los hígados de pollo y los menuditos de las codornices: agregue los hongos, las trufas y la cebollita de verdeo picados. Condimente con sal, pimienta y perejil.Cuando todo esté cocido, aplástelo con un tenedor o procéselo, y rellene con esta pasta las codornices, agregándoles un pedacito de trufa.Déle a las codornices la forma originaria, átelas y colóquelas en una cacerola con un poco de panceta. Viértales encima el vino y el caldo.Cocine durante algunos minutos sin tapar la cacerola. Luego disponga las codornices en cacerolas o cazuelitas individuales, sobre un colchoncito hecho con el relleno que le sobró. Antes de servir, condimente con esta salsa, que a continuación le digo como se prepara:Ponga en una cacerola el caldo con el extracto de carne, y caliente hasta que se mezclen. Añada la maicena disuelta con un poquito de agua fría, y revuelva hasta que se espese. Retire del fuego y comience agregar manteca de a pedacitos ( esperando hasta que se disuelva uno para agregar el siguiente).Cuando haya terminado de mezclar la manteca, añada el jugo de limón, el perejil y el ajo picados. Condimente con sal y pimienta a gusto. Coma y no piense en lo que gastó.Info de Bacanales:En la antigua Roma, los comensales comían tendidos sobre camas para tres personas(triclinia), o para dos (biclinia), con el brazo izquierdo apoyado sobre el almohadón para sostener la cabeza y el derecho extendido hacia los alimentos de la mesa.Una mesa modesta estaba compuesta como mínimo por seis platos, dos de los cuales de carne de cerdo. En los banquetes, que se celebraban con bastante frecuencia, sólo se admitían alimentos caros y exóticos. " Los pescados tienen que costar más que los pescadores", decía Juvenal. Las langostas, las ostras y el pecho de tordo hacían furor en los tiempos del imperio.Las mesas eran cubiertas de flores y se perfumaba el aire, lo cual era una medida muy previsora pues si la comida había sido buena, los invitados mostraban su reconocimiento con un respetuoso eructo.Era de buen gusto que los sirvientes fueran al menos el doble que los comensales. Y esos pobres tipos no sólo debían asistir impávidos al desenfreno de los patrones, sino que también debían recorrer la sala distribuyendo vomitivos a los invitados para que se hicieran un lugarcito y empezaran a comer otra vez.Todos sabía que los banquetes iniciaban a las cuatro de la tarde, pero ignoraban a qué hora, o qué día, podían terminar. Por lo común, degeneraban en orgías de todos contra todos, donde los invitados no se detenían en minucias como vínculos matrimoniales, la raza, la clase social o el sexo de los participantes.Fragancias de frutas frescas afrodisíacas:Un modo sencillo de mejorar el gusto de la fruta. El cacao, la canela, el licor, la miel y la nuez moscada, proporcionan un toque afrodisíaco al sabor fresco de los cítricos.1 pomelo con especias.Ingredientes:1 pomelo1 cucharada de licor de chocolate1 cucharada de manteca1 pizca de nuez moscada1 cucharada de azúcar2 cerezas al marrasquinoTiempo de preparación: 20 minutos.Preparación:Corte los pomelos por la mitad. Tome ese cuchillo finito que siempre anda dando vueltas, divida con él los gajitos del pomelo con un poco de azúcar, canela y nuez moscada. Eche media cucharada de licor de chocolate sobre cada mitad y apoye sobre ellas un pedacito de manteca. Tenga el horno caliente y cuando sirva el primer plato, ponga el pomelo en el horno. Antes de servir, apoye una cereza al marrasquino sobre cada medio pomelo: una indirecta que no se le escapa a nadie.2 Naranjas al cacao:Ingredientes:2 naranjas2 cucharadas de miel1 cucharada de azúcar negra1 cucharada de cacao amargo1 cucharadita de canelaPreparación:Pele las naranjas y desnúdelas de esa piel blanca que suelen tener.Córtelas en rodajas y sáqueles las semillas, que quedan feo.Disponga las rodajas en una fuente y rocíelas con el azúcar, la miel. La canela y el cacao.Deje reposar durante una hora, más o menos, para que los aromas impregnen las naranjas.El diablo en el cuerpoLas propiedades estimulantes del Cacao, en una torta infernal a la que ni el demonio se le resiste.Ingredientes.85 gr. De chocolate de taza120 ml. De café fuerte85 gr. De manteca3 huevos225 gr. De harina leudante½ cucharadita de bicarbonato½ taza de yogur naturalazúcar impalpablecáscara de naranja.Preparación:Separe las claras de las yemas. Derrita el chocolate con el café a baño María.Bata la manteca con la mitad del azúcar y mezcle las yemas de huevo.Una con el chocolate derretido. Agregue harina, de a poquito por supuesto, y por último el yogur.Bata las claras a nieve con la mitad del azúcar que le quedaba.Enmanteque y enharine un molde y eche allí, para que se quede en el molde, la mezcla. Cocine en horno durante 25-30 minutos, a fuego mediano. Mientras tanto, haga una cobertura blanca con agua y azúcar impalpable, mezclándola hasta obtener una pasta espesa. Perfúmela con cáscara de naranja rallada. Cuando la torta esté lista, báñela con esta cobertura. Sirva en la penumbra de la intimidad, encendiendo una vela de aroma a vainilla. y despues, cuentame!